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Abierto plazo solicitud becas educación infantil en Escuelas Infantiles Privadas para el curso 20/21 en la Comunidad de Madrid.

Abierto plazo solicitud becas educación infantil en Escuelas Infantiles Privadas para el curso 20/21 en la Comunidad de Madrid.

A partir de hoy día 9 de julio y hasta el 5 de agosto, ambos incluidos, se podrá presentar las solicitudes del llamado «cheque guardería», para la escolarización de los niños de 0 a 3 años en las Escuelas Infantiles Privadas de la Comunidad de Madrid.

Objeto

Escolarización en el primer ciclo de Educación Infantil en el curso 2020-2021.

Cuantía

El presupuesto destinado a financiar la presente convocatoria asciende a 37.150.000 euros.
La dotación de las becas, con carácter general, será de 1.100 euros, a razón de 100 euros por cada uno de los meses comprendidos en el período de septiembre de 2020 a julio de 2021, ambos inclusive.
En caso de obtener 5 puntos en el apartado relativo a ingresos familiares, la cuantía de la beca será de 1.760 euros, a razón de 160 euros por cada uno de los meses comprendidos en el período de septiembre de 2020 a julio de 2021, ambos inclusive.

Criterios de baremación

Las solicitudes se puntuarán en función de los siguientes criterios: ingresos familiares,
composición de la unidad familiar, situación laboral de los progenitores, tutores, acogedores o persona encargada de la guarda y custodia del alumno, y situación sociofamiliar.
Para ser beneficiario de estas becas la renta per cápita familiar no podrá superar el límite de 25.000 euros, cualquiera que sea la puntuación total obtenida.

Bases reguladoras

1. Los alumnos deberán reunir, a la finalización del plazo de presentación de solicitudes, los siguientes requisitos:

a) Haber nacido o estar previsto el nacimiento con anterioridad a la fecha que se determine en cada orden de convocatoria.

b) Estar matriculado en el primer ciclo de Educación Infantil, en el curso escolar al que se refiera la orden de convocatoria, en un centro de titularidad privada autorizado por la Administración educativa para impartir dicho ciclo, siempre que no ocupe plaza sostenida con fondos públicos.

2. La condición de beneficiario podrá obtenerse aunque no se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 13.2 de la Ley 38/2003, de 17 de diciembre, General de Subvenciones.

3. Los beneficiarios de estas becas quedan exonerados de la presentación de garantías para la percepción de las becas.

Dos. artículo 5:

1. A los efectos previstos en la presente orden, se considera que conforman la unidad familiar, siempre y cuando sus datos figuren en la solicitud:

– Los progenitores o, en su caso, los tutores o acogedores o personas encargadas de la guarda y custodia, con las salvedades recogidas en los apartados 2 y 3 de este artículo.

– Los hijos solteros menores de veinticinco años, con excepción de los emancipados.

– Los hijos mayores de veinticinco años que tengan reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33 por 100, o incapacitados judicialmente sujetos a la patria potestad prorrogada o rehabilitada.

– Los hijos todavía no nacidos a la fecha de finalización del plazo de presentación de solicitudes.

2. En caso de desaparición o suspensión del vínculo matrimonial por fallecimiento, divorcio o separación legal, así como en el supuesto de separación de los progenitores, tutores, acogedores o personas encargadas de la guarda y custodia entre los que no exista vínculo matrimonial:

– La unidad familiar se entenderá constituida por el progenitor, tutor, acogedor o persona encargada de la guarda y custodia y la totalidad de los hijos solteros menores de veinticinco años que convivan con él así como los hijos mayores de veinticinco años que tengan reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33 por 100, o incapacitados judicialmente sujetos a la patria potestad prorrogada o rehabilitada, y que reúnan los requisitos del apartado 1 anterior; no se considerará miembro computable aquél de ellos que no conviva con el alumno solicitante.

– En su caso, tendrá la consideración de miembro computable el nuevo cónyuge o persona unida por análoga relación.

3. En el caso de que el solicitante se encuentre en una circunstancia distinta a las anteriores, formarán la unidad familiar aquellos miembros que convivan con él cuando así haya sido acreditado por los servicios sociales municipales.

Tres. artículo 8.1.e):

e) Para determinar los ingresos familiares, si no existe oposición expresa a la consulta de datos, desde la Consejería competente en materia de Educación se recabará de la Agencia Estatal de Administración Tributaria la información del IRPF.

En caso de que se manifieste oposición expresa a la consulta de datos con la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, deberá aportarse certificado de renta del ejercicio que se determine en cada orden de convocatoria, no siendo válido ningún otro tipo de certificado, con código seguro de verificación, expedido por dicho organismo, de todos los miembros computables mayores de edad de la unidad familiar.

Si alguno de los miembros computables de la unidad familiar no genera ingresos con retención de IRPF en el ejercicio previsto en cada orden de convocatoria, la situación económica deberá acreditarse mediante nómina o certificado del empleador actual en el que se determinen los ingresos del trabajador que se cotejará con los datos del informe de vida laboral de la Seguridad Social, o declaraciones trimestrales en caso de trabajadores autónomos, o mediante indicación expresa en la solicitud de que la unidad familiar es beneficiaria de la Renta Mínima de Inserción.

Si la consulta de datos de renta de alguno de los miembros computables de la unidad familiar con la Agencia Estatal de la Administración Tributaria diese lugar a alguno de estos resultados: ’04 identificado obligado’ o ’05 varias declaraciones’, no quedará determinada la renta per cápita familiar. Esta circunstancia se podrá subsanar mediante la presentación de certificado de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria acreditativo de la renta del ejercicio que se determine en la orden de convocatoria, expedido por dicha Agencia dentro del plazo de presentación de subsanaciones, y con código seguro de verificación, no siendo válido ningún otro tipo de certificado.

En el caso de que la consulta de datos de renta diera lugar al resultado ’06 sin datos’ y no se hubiera presentado correctamente la documentación acreditativa de la renta prevista en el tercer párrafo del presente punto, dicha circunstancia se podrá subsanar mediante la aportación de la mencionada documentación acreditativa de la renta prevista en dicho párrafo.

Si no se subsanase la causa de exclusión ’04 identificado obligado’ o ’05 varias declaraciones’, no podrá determinarse la renta per cápita familiar y la solicitud quedará excluida.

Cuatro. artículo 8.2:

2. En el caso de alumnos para los que se solicite la beca, cuya fecha prevista de nacimiento sea posterior a la de finalización del plazo de presentación de solicitudes, además de los documentos citados en el apartado anterior, deberá aportarse, certificado médico acreditativo de la fecha probable del parto. Una vez producido el nacimiento se deberá aportar, en el plazo establecido en la orden de convocatoria, libro de familia o documento oficial similar en el que figure dicho alumno.

La no aportación de estos documentos supondrá que el alumno figure como excluido en la resolución definitiva de la convocatoria.

En el caso de hermanos no nacidos, cuya fecha prevista de nacimiento sea posterior a la de finalización del plazo de presentación de solicitudes, deberá aportarse certificado médico acreditativo de la fecha probable del parto. Si no se aportase este documento, dicho miembro no será tenido en cuenta para el cálculo de la renta per cápita familiar.

Cinco. artículo 13.1.1:

1.1. Ingresos familiares:

– La puntuación será de 0 a 5 puntos en función de los límites de la renta per cápita familiar que se determinen en la orden de convocatoria.

– Si en la AEAT no constaran datos sobre alguno de los miembros de la unidad familiar, salvo los hijos menores de veinticinco años que no se encuentre en activo, la puntuación será 0.

Seis. artículo 13.1.2 :

1.2. Composición familiar:

– Situación de familia numerosa de categoría general: 2 puntos.

– Situación de familia numerosa de categoría especial: 3 puntos.

– Alumno en situación de acogimiento familiar: 1 punto.

– Alumno nacido en parto múltiple: 1 punto.

– Alumno con necesidades educativas especiales o discapacidad física, psíquica o sensorial: 2 puntos.

– Progenitores, o, en su caso, los tutores, acogedores o persona encargada de la guarda y custodia, o hermanos del alumno, con condición reconocida de discapacidad física, psíquica o sensorial igual o superior al 33 por 100: 1 punto.

Cualquier consulta al teléfono 652 919 652.

Beca Cheque Guardería 2020/2021: Publicadas las Bases Reguladoras

La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha publicado las bases reguladoras para la concesión de becas más conocidas como “Cheque Guardería” para la escolarización del curso 2020/2021 en escuelas infantiles privadas.

Plazo de presentación de solicitudes de la beca cheque guardería

Del día 9 de Julio al 5 de Agosto

Requisitos imprescindibles para solicitar la beca cheque guardería

Que el alumno solicitante este matriculado o tenga una reserva de plaza en una escuela infantil privada en Madrid autorizada por la CAM para el curso 2020/2021.

Novedades convocatoria 2020 – 2021

La principal novedad, es que a partir de ahora, se incluyen a los hijos no nacidos en el momento de finalización del plazo de presentación de solicitudes y computarán como parte de la unidad familiar, lo que facilitará el acceso al Cheque Guardería ya que los ingresos de los padres se dividen entre el número de miembros de la familia, por lo tanto, cuantos más integrantes se tiene, más fácil será cumplir con los baremos del límite de renta.

Hasta ahora, se podía solicitar la beca para un hijo no nacido en previsión de que asistiera a guardería durante el curso escolar, sin embargo este no computaba como parte de la unidad familiar para el cálculo renta per cápita.

También se tienen en cuenta a los hijos solteros menores de veinticinco años: “Con el fin de adecuar la composición de la unidad familiar a la realidad social y económica actual se considera necesario ampliar los miembros computables de la unidad familiar a los hijos solteros menores de veinticinco años”.

Si todavía no has matriculado a tu hijo en una escuela infantil privada para obtener la beca cheque guardería.
Puedes solicitar una cita por email:  info@escuelainfantilalba.es, o al teléfono móvil y whatsapp 652 919 652

¿Dónde estamos?

La Escuela Infantil Privada Alba, está situada en el Barrio de Sur-batan conocido como “El BREZO”

Esta es la información disponible por el momento. Cuando se publique la fecha el plazo de presentación de solicitudes, informaremos de inmediato a través de nuestras redes sociales FACEBOOK e INSTAGRAM

Becas para las escuelas infantiles 2020-2021 (Cheque guardería)

Becas para las escuelas infantiles 2020-2021 (Cheque guardería)

Esta semana se ha publicado la convocatoria para solicitud de becas para la escolarización en centros privados en el primer ciclo de Educación Infantil para el curso 2020/2021 de la Comunidad de Madrid (los habitualmente denominados “cheques Guardería”):

  • La convocatoria es para alumnos matriculados para el curso 2020/21 en el primer ciclo de educación infantil en centros de titularidad privada autorizados por la Consejería de Educación e Investigación de la Comunidad de Madrid para el curso 2020/2021 como nuestra Escuela Infantil Privada Alba
  • Los alumnos solicitantes deben haber nacido o estar previsto su nacimiento antes del 1 de noviembre de 2020.
  • Familias cuyas rentas no superen el límite de los 25.000 euros per cápita, cualquiera que sea la puntuación obtenida.
  • Estar matriculado o tener reserva de plaza en una Escuela Infantil Privada Autorizada a la fecha de finalización del plazo de presentación de solicitudes .
  • Se pueden solicitar desde el    hasta el  de Julio de 2020 (inclusive).

Aquí os dejamos un link directo a la web de la Comunidad de Madrid con más información:

Haz click aquí para visitar la convocatoria de becas en la web de la CAM

Con motivo de la entrada en vigor la nueva ley de protección de datos, la consulta del estado de las solicitudes a través de internet cuando se publiquen las listas provisionales de admitidos y excluidos y las listas definitivas, únicamente se podrá hacer con un CÓDIGO de acceso que envían a través de SMS y correo electrónico. Por ello, es fundamental que en la solicitud se facilite un número de móvil y una dirección de correo electrónico. Si no, no se podrá saber si la solicitud está admitida o excluida, ni sus causas de exclusión o su puntuación.

En Escuela Infantil Privada Alba estamos para resolver las dudas, bien preguntando a la directora, Elena 652 919 652 o en el correo info@escuelainfantilalba.es

Desarrollo afectivo

Desarrollo afectivo – social de los niños de 0 a 15 meses

El desarrollo emocional del bebé depende de muchos factores, algunos de los cuales son innatos y otros aparecen a los largo del crecimiento.

La afectividad es un aspecto crucial en el desarrollo del niño y la niña, fundamentalmente en los tres primeros años de vida.

Desde muy temprana edad, los bebés son capaces de expresar emociones y de responder a las emociones y atenciones de los demás.

Es fundamental, en este periodo y en los siguientes que el bebé perciba de alguna forma que es aceptado y querido, esto va a contribuir en gran medida el desarrollo de su personalidad.

Por esto no se pueden escatimar las caricias, cogerle en brazos, hablarle con cariño.

Por eso para Escuelas Infantiles Alba, es fundamental el amor y el cariño hacia nuestros niños., basando nuestro proyecto educativo en este pilar tan fundamental para el desarrollo emocional del bebé.

Peleas de niños: ¿debemos intervenir?

Nos surgen dudas como: ¿cuándo intervenimos y cuándo no? ¿cómo hacerlo? o ¿por qué no hacerlo? Te contamos cómo debes actuar cuando tu hijo sepelea con otros niños en las situaciones más habituales.

Quieren el mismo juguete

Juan está jugando tranquilamente en el parque con su cubo y su pala. De pronto, viene otro niño y le quita la pala. A Juan no le hace ni pizca de gracia e intenta arrebatársela.

¿Intervenimos? No

En principio, no. A esta edad las peleas no suelen ser graves y, con un poco de tiempo, los niños resuelven solos sus conflictos. Pero no siempre es así. Si la pelea por el mismo juguete llega a las manos y se convierte en una lucha sin cuartel, entonces no dudes en intervenir para separarles y protegerles. En la segunda parte de la intervención puedes adoptar un rol mediador, es decir, acompáñales en la búsqueda de un acuerdo que satisfaga a ambos. ¿Y si uno se queda con la pala y el otro con el cubo?

 

Pellizca a su hermano a escondidas

Y cuando lo descubres se te cae el alma a los pies. ¿Tu retoño hace eso tan terrible a su hermano? ¡A escondidas! Tú que pensabas que los celos eran cosa del pasado… ¿Haces como si no hubieras visto nada o le afeas su conducta?

¿Intervenimos? Sí

La oportunidad que te brinda ese pellizco es entender los temores y necesidades que llevan a tu hijo a relacionarse así con su hermano. No es grave ni tremendo, simplemente expresa algo que no termina de digerir. Sin reñirle, puedes informarle de lo que has visto y hablar de lo que le pasa. Tu intervención tiene el fin de proteger al pequeño y transmitirle seguridad.

 

Lo toca todo en el supermercado

Luis se divierte mucho en el súper. Se dedica a pasar sus manitas por el mayor número de superficies posible. Si son duras le basta con acariciarlas, algunas las coge y las echa al carro; sin son blandas, como el pan o los plátanos, disfruta apretando con los deditos. Su madre mira de reojo, no sabe si está bien o mal, pero si tuviera que ir regañándole todo el rato no terminaría nunca de hacer la compra.

¿Intervenimos? Sí

Aunque nunca regañándole. El niño toca todas esas cosas guiado por un saludable impulso de aprendizaje, que en este caso choca con el respeto a la propiedad de otro. Reconociendo su deseo de aprender, puedes explicarle que a los dueños de la tienda no les gusta que se toquen todas sus cosas, y a continuación ofrecerle una alternativa para cubrir su necesidad: dale a explorar los productos que vas metiendo en el carro y proponle que coja algunos él mismo. Así, aceptas su necesidad de manipulación y aprendizaje y a la vez le enseñas que hay normas relacionadas con respetar las cosas de otros.

 

No comparte sus cosas

Y no hay manera. Silvia se rodea de sus muñecas y cuando tus amigos llegan con su hija a pasar la tarde, no hay forma de que Silvia le deje nada. Cuanto más insistes, peor se pone la cosa…

¿Intervenimos? No

Es importante reconocer su derecho a no compartir. Son sus cosas, no las tuyas, y debes respetar a la niña. Esto no tiene nada que ver con el egoísmo, es un simple acto de reafirmación. Si su amiguita quiere jugar, deja que se entiendan, pero no la obligues a compartir. Si es una conducta que se repite siempre, puedes hablarle de lo bien que se lo pasa uno compartiendo y darle ejemplo. Si lo que no quiere compartir es un bien común entonces sí debes intervenir. Explícale que es de todos, muéstrale que otros niños también quieren disfrutar y negocia una forma de compartir el columpio.

 

Tiene una rabieta

Carmen no sabe dónde meterse cuando Laura se tira al suelo gritando en mitad de la calle. ‘Si no ha pasado nada’, se dice Carmen. Lo ha intentado todo, desde razonar con la pequeña hasta darle un par de buenos gritos, pero nada funciona. A veces la deja berrear hasta que se cansa. Pero, ¡puede tardar tanto tiempo en cansarse…

¿Intervenimos? No

Intervenir no es necesario, pero sí acompañar. O, mejor, intervenir acompañando. Aunque no entiendas sus razones, los berrinches son una expresión de rabia que no debes bloquear. Hay que acompañar al niño para que no se haga daño y abrazarle cuando te lo permita, apoyándole para dejar atrás ese estado de ánimo.

 

Le pegan en la guardería

Un día Daniel se despertó de mal humor. También al siguiente y al siguiente. ‘Cole, no’, se convirtió en la consigna matutina. Su madre preguntó a la profe si Daniel tenía algún problema. Esta le contó que un compañero la había tomado un poco con él, pero que eran ‘cosas de niños’ y no debía preocuparse. La resistencia de Daniel para ir a la guardería crecía y su madre no sabía qué hacer.

¿Intervenimos? Sí

Nuestro hijo lo está pasando mal, aunque aparentemente no tenga importancia, y debemos darle herramientas para evitarlo. Habla con la profesora y con él. Es importante que exprese lo que le pasa, ya que sentirá alivio y apoyo. Puedes preguntarle directamente y compartir alguna anécdota relacionada con el tema. También debes enseñarle a protegerse. No está de más hablarlo con la profesora. Si está ocurriendo algo que altera significativamente a nuestro hijo, es bueno que su ‘seño’ lo sepa, es posible que le falte información.

 

Pega en la guardería

Ricardo es el niño que pega a Daniel, su compañero de la escuela infantil, un día sí y otro también. Su madre recibe avergonzada las quejas de la profesora, pero no sabe qué hacer. Cuando le pregunta a Ricardo si pega, él siempre dice que no.

¿Intervenimos? Sí

La excesiva agresividad te informa de que algo no va bien. Una cosa es que de vez en cuando se le suelte la mano y otra muy diferente que pegue sistemáticamente. Es importante localizar su problema y, en paralelo, enseñarle a expresar su rabia o desacuerdo de otra forma. ¿Cómo intervenir? El objetivo de tu participación no es inhibir la conducta agresiva, sino saber qué le ocurre al niño que le hace manifestarse de forma tan violenta. Además, es importante enseñarle una forma diferente de expresar su agresividad. Aunque solamente tenga dos años, puedes explicarle las consecuencias de sus acciones. Si necesitas apoyo para descubrir lo que altera al niño, siempre puedes acudir a un profesional que te ayude a localizar su problema y solucionarlo.

Tu hijo llora sin parar: todo le molesta

Son las más comunes y sencillas de identificar y las más fáciles de dominar.

Tiene hambre

Normalmente no esperamos a darle de comer tanto tiempo como para que esté irritado, pero puede ocurrir. Y si ha llegado a ese extremo, aun muerto de hambre nos tirará la galleta a la cara. Ha entrado en una espiral de ansiedad y rabia, está descontrolado y él mismo no sabe lo que le pasa.

Qué hacer. Tras abrazarlo y permitirle descargar su rabia en contacto con otro cuerpo, podemos dejar algo de comida cerca. Si ese era el problema, la cogerá en cuanto se relaje un poco.

Tiene sueño

Cuando los niños tienen sueño y se esfuerzan por permanecer despiertos, su cuerpo fuerza una especie de hiperactividad que acaba convirtiéndose fácilmente en mal comportamiento y llanto. Necesitan echarse la siesta. Su sistema nervioso está también descontrolado, así que no se echará amigablemente en la cama si se lo proponemos (ahora está hiperactivo).

Qué hacer. Acercarnos a él, abrazarlo y calmarlo nos ayudará a poner las cosas en su sitio. Ya tranquilo es posible que se quede dormido.

Está incubando una enfermedad

En esos casos suele estar más mimoso, quiere estar todo el rato con mamá y su cuerpo está más débil que hiperactivo. Puede tener algún tipo de comportamiento regresivo, por ejemplo querer dormir en nuestra cama, tener miedo de quedarse solo… También puede perder el apetito, y no debemos forzarle a comer: el cuerpo es sabio y ante un virus o bacteria le cuesta menos trabajo realizar un trabajo de desintoxicación en un cuerpo ligero, y sin el trabajo extra de la digestión. Si siente dolor suele gritar cada cierto tiempo, o llevarse la mano todo el rato a la misma zona.

Qué hacer. Es posible que no lo sepamos hasta unas horas o días después. Mientras tanto, hemos de ofrecerle nuestra compañía y tranquilidad. Es importante evitar la preocupación; a esta edad casi todo son resfriados sin importancia que reforzarán su inmunidad.

Factores emocionales

Descartados los físicos, podemos sospechar que nuestro hijo llora tanto por una cuestión afectiva.

  • Nuestro hijo puede pasar la tarde insoportable por algo que le pasó en la guardería, aunque cuando ocurrió se quedase tan pancho y por eso la profe no nos dijo nada.
  • Hemos de preguntarnos si las necesidades emocionales de nuestro hijo están cubiertas y podemos analizar las cosas que más le afectan.
  • Hay situaciones que les superan, su cerebro es aún inmaduro para enfrentarse a ellas. La ausencia de mamá, por ejemplo, es aún difícil de llevar.

Qué hacer. Si tenemos que pasar gran parte del día lejos de ellos, hemos de volcarnos y compensarles con creces durante el tiempo que sí compartimos. Si no les dedicamos diariamente una buena ración de atención, mimos y cariño, empezarán a sentirse realmente mal, tristes y agresivos.

 

Frustraciones

Están en la edad de la frustración, que en realidad es una emoción saludable, empuja a la superación. Le acompañará el resto de su vida, y ahora tiene dos orígenes muy claros.

Quiere y no puede

A la plácida vida del bebé, escrita en permanente presente, sobreviene un tiempo en el que es capaz de desear hacer cosas que aún no está listo para hacer: quiere coger el vaso grande, pero se le resbala; quiere correr detrás del gato, pero apenas consigue dar unos pasos tambaleantes en esa dirección; quiere pedirnos un juguete concreto, pero no le entendemos. Puede tolerar un cierto nivel de frustración, pero hay días en los que el vaso rebosa… y necesita consuelo.

Falta de estímulos

A esta edad el pequeño está perfectamente listo para afrontar «peligros» como recorrer la casa, abrir y cerrar puertas, trepar a cualquier cosa, aunque sea el sofá…

Pero si se pasa el día metido en su parquecito, sin posibilidad de explorar y adquirir las habilidades que le corresponden, sentirá una frustración mucho peor que la del querer y no poder (aquella le lleva a la superación; esta solo genera impotencia). Necesita estímulos apropiados a su edad. Si no los tiene, se mostrará cada vez de peor humor y menos colaborador.

 

Qué hacer cuándo no encontramos la causa

  • Usar la imaginación. No siempre hemos de buscar la causa. Si sospechamos que no es importante pero que el pequeño ha entrado en una espiral de mal humor, hay que interrumpirla en algún punto. Un cambio de lugar, el juego y el buen humor pueden distraerlo definitivamente de su terrible enfado.
  • Fortalecer las rutinas. Les ayudan a sentirse seguros. A veces el mal comportamiento no es más que una llamada de atención sobre la necesidad de más orden en su vida.
  • Estar más con él. Porque si llama la atención es por algo, porque nos necesita. Así que una dosis extra de atención nunca le va a hacer daño, ni le va a convertir en un consentido. Puede devolverle la seguridad que necesitaba y, con ello, el buen humor y la confianza en sí mismo.

 

¿Cómo conectar con el niño?

  • Hay que mirarle sin enfado ni rabia, sin desconfianza, sabiendo que lo está pasando mal y nos necesita. Lo exprese o no, él se sentirá comprendido y acompañado, y nosotros también nos sentiremos mejor. Atendemos a un niño al que le presuponemos una necesidad importante o urgente.
  • Acompañamos nuestra mirada de un acercamiento físico, algo que a esta edad hace milagros. El cariño y la comprensión cubren casi todas las necesidades y calman el dolor.
  • Entonces podemos ir probando, buscar la causa de lo que le ocurre, y expresar verbalmente las ideas que barajamos. Le estamos ayudando a comprenderse a sí mismo.
  • Demos o no con la causa, necesita que sigamos a su lado, apoyándole.Si tenemos que marcharnos, se lo explicamos y le decimos cuándo volveremos. Es mejor no mentirle, ni prometerle algo que no podamos hacer. A la vuelta, le dedicamos todos los mimos que demande, y más.

 

Mordiscos y arañazos en la guardería

Dicen los educadores de lasescuelas infantiles que el grupo de niños de uno ados años es uno de los más estresantes porque, aunque estén con cien ojos vigilándoles, los mordiscos se repiten a diario. Aunque la atención sea exquisita, es inevitable que se produzca el mordisco, el tirón de pelos o el arañazo. ¿Por qué se comportan así a esta edad?

Por sobreprotección

Una de las consecuencias del exceso de protección es la baja tolerancia a la frustración.

Un niño de dieciocho meses a quien en casa le dan todo lo que quiere ipso facto piensa que siempre va a ser así. ¿Por qué tendría que ser diferente en la escuela?

Pero en clase, muchas veces otro niño está tomando el zumo que este quiere. Como no le van a dejar que se lo quite, lo más seguro es que coja una rabieta de escándalo y que, si aun así ve frustrados sus deseos, le dé un buen tirón de pelos al compañero para lograr su objetivo. Nunca le han negado nada, no conoce el significado de la palabra ‘no’ y es muy difícil entenderlo, de repente, cuando se tienen casi dos años.

 

Por exceso de emoción, alegría o cariño

Muchas veces lo que acaba pareciendo una agresión no deja de ser un acto de cariño…, aunque un poco exagerado, eso sí.A los críos les encanta tocarse, darse besos (es muy placentero poner la boca en la cara o en el cuerpo de otro niño), se ponen nerviosos y simplemente se «pasan» con los cariñitos. A esta edad aún no tienen control emocional; no son capaces de canalizar las emociones intensas, se ponen nerviosos y, ¡mordisco al canto!

 

Por ausencia de lenguaje oral

Los niños de estas edades aún no saben hablar y no pueden utilizar la palabra para resolver sus conflictos.

Al no dominar la comunicación verbal, sus formas de mostrar rechazo, frustración, deseo o necesidad son un tanto aparatosas. Su agresividad es, simplemente, una manera de decir qué quieren o qué no quieren, su modo de hacerse entender y de resolver los problemas.

 

Por problemas con la dentición

Que acaben de salirles los dientes es motivo más que suficiente para morder, con desesperación, todo lo que tienen cerca.

Lo malo es si lo que pillan es el bracito de un compañero. También influye en este comportamiento que se les quite el chupete; les produce mucho desasosiego: el chupete es como un bálsamo para el ánimo de nuestros pequeños.

 

Por costumbre

¿A que es gracioso cuando un bebé de seis o siete meses nos tira del pelo? Mamás, tíos y abuelos les reímos la gracia…

‘Pero…, ¿has visto qué fuerza tiene? ¡Si hasta me ha hecho daño!’ Incluso agachamos nuestra cabeza para que el angelito lo tenga más fácil y acceda sin dificultad a nuestro mechón de pelo o a nuestra oreja. Pero si no vamos moldeando, poco a poco y con mucho cariño, estos comportamientos, no entenderán por qué, al llegar a los 18 meses, no solo no nos hace gracia el tirón de pelo o el mordisco, sino que encima se llevan una bronca.

 

Por pensamiento egocéntrico

A esta edad los niños están en un momento evolutivo conocido como el del pensamiento egocéntrico. Y ¿qué quiere decir esto? Pues, entre otras muchas cosas, que son incapaces de ponerse en la piel de los otros. Si yo quiero ese osito, lo quiero ahora y no me preocupa que lo tengas tú; no puedo comprender que tú también lo quieras. Lo quiero y te lo quito y, si te resistes, te muerdo. Además, después tampoco pueden entender por qué llora el mordido.

Los niños de uno a dos años no son capaces de compartir. No es que sean egoístas, es que aún no saben hacerlo.

 

¿Cómo corregir su comportamiento?

Se entiende que estas conductas agresivas están dentro de lo normal a esta edad, pero es necesario encauzarlas hacia otras formas de relación más adecuadas.

La clave está en corregir estos comportamientos con constancia pero sin dureza, evitando en todo momento ofrecerles modelos agresivos: la solución no es enseñarle a que muerda al que ha sido mordido.

 

¿Cómo deben actuar sus cuidadores en la escuela infantil?

  • Ante un incidente de este tipo (mordisco, golpe, arañazo) lo primero es atender al niño que ha sido agredido, calmarle y ofrecerle seguridad.
  • Hay que hacerle entender al que ha provocado el altercado que lo que ha hecho no está bien, que actuando así hace daño a su compañero y que no debe repetirlo.
  • Hay que evitar etiquetar a los pequeños como malos, pegones o trastos. Los niños no son malos, lo que está mal es su acción y así hay que hacérselo ver. Ponerles etiquetas solo va a llevar a que se identifiquen con el papel y a reforzar ese comportamiento.
  • Si el comportamiento agresivo es muy recurrente, convendrá apartarle de la situación y retirarle un ratito, muy breve, al rincón de la tranquilidad para que se relaje y, cuando vuelva al grupo, pueda seguir la actividad con total normalidad.
  • Cuanto más claras estén las normas y los límites en el aula, antes los interiorizarán y podrán ir desarrollando progresivamente habilidades sociales alternativas a la agresión para resolver sus conflictos.